364 días de silencio y 1 de revuelta: Un análisis espacial de Villalar de los Comuneros
Para este trabajo de análisis propositivo, he elegido un lugar que todos en Castilla y León conocemos de sobra, pero que casi nadie pisa fuera del 23 de abril: Villalar de los Comuneros.
La idea partía de una frase de Álvaro Siza, que define el contexto no como un simple mapa o un plano, sino como una "suerte de acontecimientos". Y si hay un lugar en la meseta donde los acontecimientos lo cambian todo, es este.
En el vídeo que tenéis aquí abajo hemos intentado cruzar dos cosas. Por un lado, los datos puros y duros (el clima, el trazado de las calles, la llanura inmensa, la despoblación). Por otro, mi propia sensación al caminar por allí un martes cualquiera de invierno.
El video trata básicamente, de un contraste brutal. Hemos cogido imágenes de archivo del Día de la Comunidad —cuando el pueblo revienta de gente, banderas, música y reivindicaciones— y las he mezclado con los mismos planos grabados por nosotros, pero con el pueblo totalmente vacío, unicamente nuestra presencia.
Es muy bestia ver cómo un espacio que está diseñado (o al menos adaptado) para aguantar una marea humana brutal una vez al año, se queda en silencio absoluto el resto del tiempo, rodeado de campos arados y tractores. Usamos de fondo a los Celtas Cortos ("La senda del tiempo") para darle ese toque melancólico que te entra al ver la plaza del obelisco sin un alma.
Al final, es una reflexión sobre cómo un pueblo gestiona ser un "símbolo" histórico gigantesco y, a la vez, un lugar normal y corriente de la España vaciada.
Esperemos que os guste
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